
La tensión en aguas del Estrecho sigue en aumento.
Anoche, policías gibraltareños volvieron a hostigar a los pesqueros españoles.
Los últimos enfrentamientos entre naves de la policía gibraltareña, la Royal Navy y la Guardia Civil han provocado la subida de un peldaño más en la escalada de tensión.
Las autoridades de Gibraltar pretenden el control de unas aguas que consideran suyas, pero que no lo son, de acuerdo con la legalidad y el Derecho internacional. La intervención activa de la Royal Navy es un paso más en una escalada que ha derivado en un conflicto diplomático,que comenzó con la ausencia de la Reina en la cena en Londres en el 50 aniversario del reinado de Isabel II .
La realidad, es que el prestigio y el peso internacional de España es prácticamente inexistente tras los siete años de zapaterismo. Desde aquellos piratas somalies que asaltaban y secuestraban barcos pesqueros hemos desembocado en el robo -impune- de YPF por la peronista Kirchner o la escalada de tensión en Gibraltar.
Si un país no se respeta así mismo, es imposible que lo respeten fuera de nuestras fronteras.
Y esta noche, en la final de Copa del Rey tendremos una buena muestra de ello, cuando aficionados del Ath de Bilbao y del FC Barcelona, piten el himno nacional, la bandera y la figura del Príncipe Felipe.
Nada es casual en esta España a la que se le rompen las costuras cuestionando la unidad nacional y que escupe al cielo. Por eso, hasta los llanitos gibraltareños se muestran desafiantes ante las lanchas de la Guardia Civil...
natpastor@gmail.com











